El jardín futurista de los superárboles en Singapur (Gardens by the Bay)


Sobre unas 100 hectáreas en terrenos ganados al mar en Singapur, se encuentra uno de los jardines más “futuristas” del planeta, el resultado de un ambicioso proyecto para situar a Singapur a la vanguardia del desarrollo paisajístico urbano.
A juzgar por cada imagen, el llamado Gardens by the Bay resulta imponente: enormes viveros vidriados, grandes jardines climatizados de estilo tropical, mediterráneo, y uno de los íconos de los jardines, los supertrees, conformando una especie de bosque de gigantes. Los supertrees son enormes estructuras que hacen el soporte de jardines verticales con hasta 30 metros de altura, que además producen energía, y recolectan agua. Y por si fuera poco, son por demás fotogénicos:
Singapur
Allie_Caulfield
En total son tres jardines frente al mar, que incluyen reproducciones de bioclimas en forma de viveros, pasarelas suspendidas, jardines al aire libre, y que son la punta de lanza de una iniciativa para convertir a Singapur en una “Ciudad Jardín” mejorando la calidad de vida de los residentes. Lo que sigue es una selección de imágenes para deleitarse:
Singapur
Allie_Caulfield
Singapur
Shiny Thing
Singapur
Allie_Caulfield
Singapur
Allie_Caulfield
Singapur
Allie_Caulfield
Singapur
Allie_Caulfield
Singapur
Shiny Things
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Allie_Caulfield

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jameskkmok
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Allie_Caulfield
Singapur
Richard Chai
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Budiman Salleh
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Singapur
tee_eric
Singapur
Walter Lim
Singapur
tee_eric
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Allie_Caulfield
Singapur
unknown_obj
 
Mientras que los supertrees siguen “creciendo” con sus plantas trepadoras, musgos y helechos, por las noches, tal como se ve en las fotos, cobran nueva vida gracias a sistemas de iluminación especialmente diseñados. Los invernaderos son capaces de reproducir bioclimas para simular ecosistemas propios de áreas húmedas, áreas áridas, o hasta casi desiertas. En otra de las zonas hay jardines acuáticos en terrazas, centros educativos y exposiciones. Y en toda la construcción, se utilizó un diseño que contempla un bajo impacto ambiental y un funcionamiento autosustentable.
Y claro, mientras algunos elogian éste megaproyecto, otros aducen que la naturaleza no se puede imitar ni reproducir con fastuosas obras. El debate siempre está abierto. Pero la mega obra no deja de tener el sello de Singapur.
 
Fuente: flickr, Conde Nast Traveller